Los padres del niño de dos años muerto por quimioterapia crean una web para recordarlo.
No dejaron que la primavera llegara a Dariel. No le tocaba morir. Frases lapidarias como esta pueden leerse en el último recuerdo que Octavio y su esposa han erigido en honor a su hijo. Una página web con la que pretenden que no se olvide lo ocurrido en un ya lejano 5 de septiembre de 2007. Aquella fue la fatídica fecha en la que el pequeño de dos años recibió una dosis de quimioterapia 10 veces superior a la debida en el Hospital La Fe de Valencia.
Desde entonces, el tiempo ha pasado tan lento para los padres como para la instrucción judicial. Pese a que el oncólogo -imputado junto a otro médico, una farmacéutica y un enfermero- reconoció desde el primer momento haber cometido un error letal. La dramática ausencia de una insignificante coma convirtió en 165 miligramos de doxorubicina lo que debían haber sido 16,5.
Ni la confesión, ni el hecho de que la autopsia confirmara, un año después, que Dariel pereció por exceso de quimioterapia han servido para fijar una fecha cercana para el juicio. De hecho, las declaraciones de los imputados en el juzgado de Valencia continúan y las testificales seguirán a comienzos de abril, cuando comparecerán ante el juez dos integrantes de la unidad de Enfermería de La Fe.
“Del juicio espero que el corporativismo médico que se está viendo durante la instrucción no impida que salga la verdad”, asegura Octavio.
Mientras llega ese instante, el matrimonio ha puesto en marcha una página en internet (www.darielaldaz.es) que ya ha recibidos casi 150 firma de apoyo. “Mi corazón estará con ustedes en esta batalla por la injusticia”, afirma uno de los ciudadanos que apoya a los progenitores.
“El propósito de esta web no es acusar a la persona o personas que un día cometieron un error, si no dar a conocer quiénes no son capaces de reconocer esos errores y provocan daño directo e indirecto a otra persona o personas. Y que nunca olvidemos a Dariel y no existan más webs como esta”, es la declaración de intenciones de la página virtual.
Junto al corporativismo que los padres denuncian entre los médicos, el matrimonio también critica otra circunstancia. “Algunos de ellos se han mostrado entristecidos por el trato que están dando los medios al caso”. Octavio lamenta que no muestren la misma condolencia por lo sucedido con su hijo.
La vida del matrimonio tuvo un trágico viraje en septiembre de 2007. La lucha judicial que emprendieron entonces les ha supuesto un desembolso económico tal que les obligó a vender un restaurante de Vila-real que poseían. La pareja posee ahora un local más humilde.
“Mi hijo sufrió mucho”
El matrimonio pelea para sacar adelante su vida. Y para acallar la amargura que arrastran desde hace año y medio. “Mi hijo sufrió mucho al morir”. La autopsia así lo confirma. Y su madre sufre: “Eso no se lo quita nadie de la cabeza”.
La muerte de Dariel les obligó a empezar de cero. No sólo vendieron su anterior negocio. Ni Octavio ni su esposa pudieron regresar al hogar en el que compartieron tantos sueños de futuro con el pequeño. Vendieron la casa y se mudaron a otra vivienda.
Pero con ellos siguen los recuerdos. Y los objetos personales que les sirven para continuar manteniendo vivo en su mente a Dariel. Como una pequeña vela con forma de dos, la del último cumpleaños de su hijo, que el matrimonio guarda como un tesoro.
“Reciban mis condolencias. Pero no espero que estas palabras calmen el sufrimiento, sino que ayuden a evitar más casos como este”, afirma otro de los internautas que muestran su apoyo a la pareja en la página web de recuerdo a Dariel. En ella pueden verse también numerosas noticias recogidas por los medios de comunicación tras la muerte del pequeño y videos con entrevistas a los padres. Entre las imágenes de los progenitores y sus declaraciones aparecen grabaciones de Dariel corriendo vivaracho y lleno de salud.
El colmo de la tragedia se produjo cuando el pequeño ya se hallaba en la última fase de tratamiento del tumor que le detectaron. El menor había superado la dolencia y sus progenitores encaraban esperanzados la última fase del tratamiento. Pero un error humano y la ausencia de una simple coma truncaron sus anhelos.
Próximas declaraciones
El juzgado mantiene de momento imputados al oncólogo que prescribió la dosis incorrecta, el médico encargado de supervisar la idoneidad del tratamiento, un farmacéutico y un enfermero.
Fuentes de la investigación apuntaron no obstante a LAS PROVINCIAS que las diligencias y testificales practicadas hasta ahora por el juzgado de instrucción de Valencia pueden servir para acabar levantando la acusación sobre la farmacéutica.
El mes que viene prestarán declaración en el juzgado de instrucción número nueve de la ciudad de Valencia la jefa de Enfermería del Hospital La Fe y una integrante de la unidad. Según las mismas fuentes consultadas por LAS PROVINCIAS, esta atendió también a Dariel el día de la tragedia junto al enfermero imputado en la investigación penal.
Y es que, el fallecimiento del pequeño se produjo en pleno cambio de turno de sanitarios, una circunstancia que ya se ha reproducido en varias negligencias médicas registradas en los últimos tiempos en la Comunitat Valenciana.
fuente : lasprovincias.es
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Septiembre 12th, 2009 a las 21:26
hola que tal mis mas sentidas condolencias a estos padres y decirles que animo y no se rindan que sigan luchando
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